
Dicen que un milagro es algo sobrenatural que
ocurre en nuestras vidas, algo fuera de lo normal y poderoso que puede impactarnos,
algo que rompe con cualquier regla de la naturaleza. Por lo que si alguien nos
cuenta que de la nada logró abrir una serie de caminos y crear ríos en medio de
un desierto, sin usar tractores ni palas ni excavadoras ni ninguna otra
herramienta de construcción, podríamos decir que es un milagro, algo asombroso.
Recuerdo que una noche me encontraba llorando en
mi cuarto, sintiendo que era un completo desastre y que Dios bien podría
avergonzarse de alguien como yo; me sentía vacío, inútil, y sin ningún
propósito. Y él, en su gran misericordia y en su forma peculiar de comunicarse,
no siempre de la misma manera, me hizo llegar su respuesta en un mensaje de
texto enviado por la persona menos pensada. En ese mensaje de texto estaba algo
tan sencillo como una cita bíblica, pero que al buscarla en mi Biblia y leerla,
me recorrió un frío por la espalda que terminó en un desahogo de llanto tranquilizador.
Era Papá (Dios) diciéndome las siguientes palabras:
No
te acuerdes de las cosas pasadas, ni traigas a memoria las cosas antiguas. He
aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conocerás? Otra vez
abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.
(Isa 43:18-19)
Fue una promesa que me hizo entender que Papá
tenía el poder para convertir mi desastre en algo hermoso, mi desierto sin
propósito en caminos con destino, mi soledad en una fuente inagotable de vida;
y no solo el poder, también la misericordia y la disposición para hacerlo. Y lo
hizo.
Ese es uno de los más grandes milagros que puede
presenciar una persona, la nueva creación de una vida. Ver cómo Dios es capaz
de abrir caminos en los peores desiertos en los que nos encontramos muchas
veces perdidos, capaz de hacer brotar ríos de agua viva en nuestras más
intensas soledades, hacer del caos de nuestro ser interior algo tan armonioso y
lleno de vida, y hacernos brillar aún en medio de nuestras angustias y
problemas.
En cada uno de nosotros se puede manifestar el
poder amoroso de Dios, y eso mis amigos, eso nos convierte en milagros
andantes.
0 comentarios :
Publicar un comentario